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Iglesia de Santo Domingo
Templo románico de finales del XII, en la actualidad Convento de Clarisas. La fachada, con arcos ciegos en los laterales, está presidida por un gran rosetón. La portada narra escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, mientras que los capiteles de las jambas presentan el Génesis; el tímpano un Pantocrátor y las cuatro arquivoltas los veinticuatro ancianos músicos del Apocalipsis, la Matanza de los Inocentes y el Nacimiento, Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
Iglesia de San Juan de Rabanera
De estilo románico tardío y excelente factura, esta bella iglesia posee planta de cruz latina. Declarada Monumento Nacional, destaca su ábside, considerado por algunos estudiosos el de más bella disposición de la Península, con la peculiaridad de tener solo dos vanos, y la portada, procedente del templo de San Nicolás, hoy en ruinas. Su interesante interior alberga sendos Cristos, uno gótico y otro barroco.
Claustro de San Juan de Duero
Construido entre los siglos XII y XIII, el antiguo Monasterio Hospitalario de San Juan de Jerusalén alberga uno de los claustros más singulares del arte Románico. La combinación de diferentes arquerías, así como la mezcla de estilos de esta construcción mudéjar con influencias sicilianas, hacen de él un espacio único. En su interior destacan los dos templetes de la cabecera, de resonancias orientales y generosa decoración.
Claustro y Concatedral de San Pedro
Compartiendo sede episcopal con El Burgo de Osma, la Concatedral gótica de San Pedro es la gran –y bella– desconocida del patrimonio soriano. Fue erigida en el siglo XVI sobre la anterior colegiata, y en el exterior destaca la portada sur, de estilo plateresco. El interior, de planta salón, consta de cinco naves con bóvedas estrelladas sobre grandes pilares, y alberga un interesante Retablo Mayor de Franscico del Río
Sin duda, la gran joya de San Pedro es su claustro. De mediados del XII y Monumento Nacional, este patio románico de influencias de Silos conserva tres de sus galerías, con arcos de medio punto sobre dobles columnillas que descansan en un podio corrido. Sus capiteles de arenisca forman un universo de animales fantásticos, alegorías y escenas bíblicas. Destacan la puerta del antiguo Refectorio y la entrada a la Sala Capitular, con arco de medio punto lobulado.
San Saturio
Construida sobre la gruta en la que la según la tradición viviera en el S.VI el noble Saturio, esta ermita conforma la imagen más emblemática de Soria. No sólo por cobijar a su patrón, sino por fusionar a orillas del Duero arte y naturaleza. El templo del XVII, al final del machadiano Paseo desde San Polo, consta de capilla rupestre, varias salas e iglesia de planta octogonal, con retablo barroco y frescos.
San Polo
De supuesto origen templario y fundado en el S.XIII, el monasterio estaría habitado hasta 1312, cuando la Orden del Temple fuera suprimida y sus propiedades pasaran a manos de la corona. Hoy vivienda particular, del antiguo cenobio sólo queda la iglesia, que es atravesada mediante un túnel por el camino a San Saturio. Bécquer, Machado y Gerardo Diego se inspiraron en este lugar, uno de los más emblemáticos de la cartografía literaria.
Iglesia de Nuestra Señora de la Mayor
Edificada sobre la románica iglesia de San Gil, del antiguo templo conserva la portada, parte de la torre, el absidiolo del lado de la epístola y un sepulcro. Muy reformada, consta de tres naves, destacando su Retablo Mayor del XVI, obra de Francisco de Ágreda con influencias de Juan de Juni. La portada está compuesta por tres arquivoltas abocinadas sobre capiteles decorados.
Iglesia del Espino
Erigida en el S. XIV sobre un antiguo templo, el actual edificio, hoy dedicado a la patrona de la ciudad, es el resultado de la profunda remodelación llevada a cabo en el XVI, cuando se añadieron las capillas que hacen las veces de naves laterales. Utilizada en el XIX como cuartel general de las tropas francesas, está adosada al cementerio, donde descansan los restos de la que fuera esposa de Machado. Un olmo en el atrio hace alusión a uno de sus versos más célebres.
Ruinas de la Iglesia de San Nicolás
En el corazón de la ciudad antigua pervive el esqueleto de la iglesia románica de San Nicolás, declarado Monumento Histórico Artístico Provincial. El templo, levantado en el siglo XIII, era de nave única y su portada puede verse hoy en San Juan de Rabanera, a donde fue trasladada a principios del XX. Todavía perduran en el transepto restos de pinturas murales protogóticas que narran el asesinato de Tomás Beckett.
Convento de la Merced
Datado en el XVI, del monasterio de los mercedarios se conserva el claustro y la iglesia, de una sola nave y dividida en cuatro tramos. El edificio, abandonado muchos años hasta ser convertido en Hospicio de las Hermanas de la Caridad, es utilizado hoy con fines culturales. Entre los monjes a los que diera cobijo, destaca uno de los principales dramaturgos del Siglo de Oro Español, Fray Gabriel Téllez, más conocido como Tirso de Molina.
Convento e Iglesia del Carmen
El convento fue fundado por Santa Teresa en una casa donada por Dª Beatriz Beaumont en 1581, en tanto que la iglesia sería levantada en el cercano solar antes ocupado por el templo de Nuestra Señora de las Cinco Villas. El lugar cobraría gran relevancia, por lo que se construyó un pequeño cenobio anejo para frailes. De estilo renacentista, el templo muestra fachada barroca, mientras que del primitivo convento subsiste la sobria portada de la Plaza Fuente Cabrejas. Ambos pertenecen hoy a la Orden del Carmen Descalzo.
Ermita de la Soledad
En la Alameda de Cervantes, esta sencilla construcción de nave única, ábside pentagonal, capillas laterales y amplio pórtico, era en origen un pequeño santuario a la entrada de la ciudad, donde las gentes de la comarca rezaban ante la gran talla del Santo Cristo del Humilladero. En el S.XVI, la los Ríos y Salcedo pagarían la ampliación, agregándole otra capilla cuyo altar da cobijo a Nuestra Señora de la Soledad y al Santo Sepulcro. El campanil y la portada son del XVIII.
Ermita del Mirón
Aunque la leyenda le atribuye origen visigodo, en este lugar se levantaba una de las 35 parroquias medievales dedicada a Santa María del Mirón. Asentado en una de las mejores atalayas para contemplar la ciudad, este templo barroco alberga un esbelto Retablo Mayor, en el que destaca la Virgen y su camarín. En la plazoleta, donde se procesionaba en caso de sequía, aún celebra San Isidro la Cofradía de Labradores. En su centro se yergue una columna de estilo churrigueresco con el busto de San Saturio.
Iglesia de San Francisco
El convento pudo ser fundado por Francisco de Asís en 1214. En el XVII, un incendio destruyó casi todo el cenobio, que sería abandonado tras la Desamortización, convertido más tarde en Hospital Provincial y, posteriormente, sede del Colegio Universitario de Soria. El templo, en el que se cree fue sepultado el rey mallorquín Jaime IV, alberga un interesante retablo de finales del XVI, obra de Gabriel Pinedo. La única dependencia original es la capilla lateral, con un enterramiento profusamente decorado, que hoy alberga a un Crucificado.
Convento de San Agustín
Poco queda ya del antiguo esplendor del cenobio agustino, a no ser por algunas decoraciones renacentistas y las dovelas de los vanos. Su historia se remonta al S. XIII, cuando el Obispo de Osma levantara un convento sobre el hospital benéfico amparado por los Doce Linajes. Ocupado por monjas cistercienses y monjes mercedarios hasta que un incendio lo destruyera, en el XVI fue levantado el convento de Nuestra Señora de Gracia. Más recientemente, parte del edificio era fabrica de luz, en tanto que el resto fue acondicionado para viviendas.
Iglesia del Salvador
Edificado en el solar donde fuera levantada una de las humildes iglesias edificadas tras la Reconquista, el moderno templo, hoy en el corazón de la ciudad, fue construido en 1967 como respuesta a la expansión urbanística, y sólo conserva de la primitiva edificación el ábside y las dos capillas de la cabecera. En su interior destaca el Retablo Mayor, obra del escultor Francisco de Ágreda.
Convento de Santa Clara
Convento fundado en 1224 con la advocación de Santa Catalina que pronto cambió a Santa Clara. El templo era enorme, casi como una colegiata. El magnifico retablo mayor lo podemos contemplar actualmente en la antigua colegiata de San Pedro. En 1834 pasó a ser cuartel y más tarde sede del Gobierno Militar. Parte de los edificios mantienen esta función mientras que el resto es sede del Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla y León y los terrenos circundantes un parque.
Ermita de Santa Bárbara
Sencilla ermita construida probablemente en 1.501 a tenor de una inscripción con esa fecha en el retablo. Se construyó en la zona norte de la ciudad que era usada como eras, aunque también se le conocía al paraje como Campo de la Verdad. Estuvo adscrita a la parroquia de San Salvador hasta 1.999, año en que debido al crecimiento urbanístico de Soria en esta área se decidió construir la nueva parroquia de Santa Bárbara. En la actualidad esta situada en un pequeño parque rodeada de modernas construcciones.


















